Las lacras del juego: las apuestas amañadas
Las apuestas deportivas son un entretenimiento para algunos, un negocio para otros y casi un estilo de vida para unos pocos.
Hay personas que han encontrado en ellas una afición completa que estimula su inteligencia a la par que sus emociones. La pasión de recoger datos e información sobre equipo, jugadores y terrenos de juego. Investigar nuevas estrategias y formulas matemáticas y ver como se ajustan a los resultados. Perder, ganar y sobretodo divertirse.
Las apuestas deportivas son una auténtica pasión que no pueden compararse con ningún otro tipo de entretenimiento. ¿Y qué puede echar al traste toda esta sana diversión? Uno de los peligros reales que amenazan a toda esta industria: las apuestas amañadas.
Este tipo de prácticas estropean el ritmo de juego de los aficionados serios que ven como sus posibilidades de apuesta se ven restringidas y cercenadas en un intento de los organizadores de los eventos para atajarlas.
Un buen ejemplo de esto son los juegos olímpicos donde el peligro es doble. Por un lado para los aficionados a las apuestas deportivas que ven como todos sus esfuerzos de estudio e investigación no da sus frutos por un jugador corrupto. Y por el otro para los verdaderos amantes del deporte que ven como entrenamientos, superación y records se dejan atrás por el vil metal.
Las apuestas amañadas suponen un grave peligro para el deporte, superior al del dopaje. Ya que las recompensas son suculentas y las personas implicadas no tienen que esforzarse sino todo lo contrario. Los espectadores ya no saben si creerse o no lo que pasa en las pistas y pueden terminar dando la espalda al deporte.
Es por esto que en los próximos juegos que se celebrarán en Londres durante el 2012 la seguridad será férrea. Un gran equipo de agentes especializados se infiltrará entre los jugadores para erradicar a las mafias que intentan sobornar a los atletas para conseguir amañar los resultados.
Scotland Yard, la Interpol y otras organizaciones internacionales trabajarán mano a mano para intentar garantizar el juego limpio y que las apuestas deportivas vuelvan a ser el entretenimiento que todos conocemos y queremos.